lunes, 26 de noviembre de 2012

"La hora calculada"


Cuantas veces leemos durante la vida a la gente hablar de las casualidades, si existen o no, si hay causalidades, que si, que no, que nunca te lo dije, sinceramente a mi me aburrio un poco el tema. Creo que la discusion ya es un poco innecesaria, creo que ya gano alguien y no existe lugar a debate. Igualmente hoy pensar eso, seria muy grave, ya que vivimos en plena discusion y no podemos nunca afirmar algo al 100 %, siempre debemos dejar una posiblidad por mas minima que sea al cambio, no podemos morir en una afirmacion, ya que no somos seres perfectos, debemos tener la humildad de reconocernos como imperfectos. Por eso, por mas seguro que estemos, siempre cabe la posibilidad de que estemos equivocados.

Hoy les voy a contar algo que me paso. Fue un hecho muy simple pero que me dejo una huella, por ahi cualquiera podria olvidarlo y dejarlo pasar, pero a mi me gusta conectarme con la profundidad del hecho por mas simple que sea. Una vez alguien me dijo "no pierdas nunca la capacidad de asombro". No quiero pederla nunca, porque eso me hace sentir vivo, me hace valorar, me hace vivir, me hace sentir la vida y disfrutarla mucho, a veces me siento niño sorprendiendome por algo inutil o pequeño, pero me da alegria, me enciende.

Siendo las 9 de la noche estaba en el pais de Gales, mas precisamente en Cardiff. Hacia mucho frio, el rocio nocturno que caia sobre la ciudad, empezaba a congelarse en los vidrios y capots de los autos. Habiendo oscurecido hace 4 horas, la noche , sin importar el horario, estaba cerrandose para mas de uno. Estando pegado al rio que atravieza la ciudad, existen docenas de lugares de alojamiento, todos ocupados debido a la invasion que producia el partido de rugby que los Dragones Rojos jugaban frente a los pumas. En uno de esos hostales se encontraba viviendo una pareja de amigos argentinos, a quienes yo aguardaba que salgan a metros de la puerta. Ahi me encontraba solo, mirando sin prestar atencion, totalmente distraido, el edificio blanco de baja estatura, con forma de casa inglesa. Frente a mi habia unas pequeñas escaleras, de 4 o 5 escalones, sentado habia una persona de unos 50 años, sola, callada, a la cual no habia saludado, ni siquiera cruzamos miradas, ya que yo seguia distraido.

El tiempo paso, hasta que esa persona se para e instantaneamente se cae de a cara al piso y golpea su frente contra la calle fria. Inmediatamente note que estaba completamente borracho y no podia manejarse por sus propios medios. Lo primero que hice fue levantarlo e intentar hablar con el pero no habia caso, el señor estaba en una kurda importante. No habia gente en la calles, no habia ni una persona a alcance de mi vista, eramos el, el rio y yo. Lo cargue con peso muerto y empece arriarlo hacia el hostal, en ese momento que me acerco a la puerta se abre gracias a la aparicion de la mujer de mi amigo. No habia mucho que aclarar, mas alla de que el tipo era muy pesado a peso muerto. En el momento que entramos, parecia reaccionar y hasta el intento pararse, tal es asi que se adelanto e intento dar un paso, pense que mi labor estaba terminada y lo solte. Error grave, no llego a dar ni medio paso que volvio a caer de frente, pero esta vez la cara le golpeo a una estufa que habia en el pasillo de alfombra azul. Otra vez no volvio a usar las manos como en la primera caida, otra vez volvio a golpear su cabeza contra algo duro, otra vez no tuvo ningun corte y ninguna marca.

Se venia la segunda levantada y esta vez debia ser la ultima, no podiamos confiar en que se mantuviera de pie en este segundo intento. Ahi aparecio mi amigo, tampoco hubo que explicar nada, ya siendo tres, podriamos finalizar el trabajo que el mundo nos puso frente a nosotros. Ahora si, la mujer guia y los varones hacian el trabajo sucio. El pasillo era muy angosto, empezamos a cargarlo hasta que el tipo emite un sonido, explicando que en este hueco habia que doblar a la izquierda. Ahi mismo lo primero que pense fue, "espero que no haya escaleras para abajo", nuevo error, empinadas y angostas sobre la alfombra azul, caian unos 14 escalones hacia abajo. No cabiamos los 3 al mismo tiempo en el angosto andar, asi que para evitar otro caida frontal, yo me puse por delante de el y baje las escaleras de espaldas mientras mi amigo cargaba al ser humano en problemas. Sin sobre saltos logramos llegar hasta abajo y le preguntabamos cual era su habitacion. A la quinta pregunta lanzo un "four", hasta ahi fuimos, pero nos encontramos que no teniamos la llave y la puerta naturalmente estaba cerrada. Se la pedi y mientras el respiraba mirando el piso y la saco de su bolsillo. Abro la puerta y ahi estaba, la cama de una plaza, la tele prendida y sus objetos personales sobre la mesa. Lo entramos y sin planear mucho como seria el cierre de la labor, comenzamos. Primero quise apoyarlo de a poco verticalmente y que el solo busque la posicion natural de manera horizontal, pero no hubo caso, el tipo ya habia confiado en nosotros para permitir que cumplamos con los que nos habiamos apuntado hasta el final. Primero lo sentamos, mientras le sostenia la cabeza y la espalda, hasta que fui llevandolo hacia la posicion final. Sin desvestirse ni una prenda, tal como lo habiamos encontrado, logramos acostarlo en la cama, en el instante final que apoyo su cabeza sobre la almohada, logra reaccionar y con las dos manos abiertas me agarra la cara, y con mucho esfuerzo dispara un "thank you" mirandome a los ojos. Apoye las llaves en la mesa de luz, apague la luz cerre la puerta y me fui, no se cuanto tardamos, no se ya que hora era, supongo que era la hora calculada.

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